domingo, 5 de abril de 2015

TIENEN BUENA FE, PERO OLVIDAN LO PRINCIPAL.

ME ASOMBRAN Y ME DAN  LÁSTIMA. TIENEN BUENA FE, SON BRILLANTES Y PERTENECEN AL OLIMPO DE LA INTELIGENCIA.

SUS ANÁLISIS SON ACUCIOSOS Y SUS RAZONAMIENTOS Y PROPOSICIONES SON INOBJETABLES. PERO OLVIDAN LO PRINCIPAL.

 

Ravsberg escribe que hay que equilibrar el comercio. Se apoya en Martí porque el pueblo que vende todo,  a un solo pueblo,  se equivoca, y es peor cuando todo lo compra a un sólo pueblo. 

Primero  fue con los Españoles,  luego con los Norteamericanos,  mas pa·lante con los Rusos.  Icumpliendo fielmente con la Doctrina Martiana,  siempre hemos tenido comprometido nuestro comercio con un amo.

 

 O es Manuel Diaz Moreno el que habla del comercio?. Moreno es muy acucioso en sus escritos, y muy prolífico. Siempre me convence con sus elementos y me abruma con sus razonamientos. Es prolífico en soluciones y consejos.


 Silvia Ayunso, Pancho Forteza comentan y aportan vegetales a la ensalada salvadora de la Patria reconstruida.


¡Dígame usted  Esteban, el Economista, penetra los vericuetos burocráticos de la filosofía, descuartiza la estructura litúrgica del Partido Comunista de Cuba y escribe monumentos de racionalidad que nadie atiende

y que se pierden en las gavetas de los funcionarios sin una gota de practicidad! 


Por eso escribo que me asombran y me dan lástima. ¡Tanta masa gris derretida, escapada entre los dedos como agua para chocolate!

 

Rodríguez Rivera, enarbola los obuses de su monumental cultura, dispara contra la mediocridad y la tontería enquistada en la burocracia del gobierno, de la UNEAC, delas Once Mil Vírgenes,  y uno siente que el analista sagaz,  el polemista ocurrente, El Gordo Guillermo, el Poeta, El Santiaguero, no logra derrumbar ni diez ladrillos del muro que  separa  la Excelencia,  la Productividad,   de la Desidia nacional  institucionalizada. 


Los católicos y otros amantes del cristianismo escriben también sus fórmulas mágicas para la reconstrucción nacional. Sus oraciones están llenas de buena voluntad y de ... otras voluntades.


Los defensores de la diversidad sexual  y los guerreros contra el racismo exponen su verdad y se quejan de las marginalidades y otras prohibiciones. Ellos también tienen sus sombreros rebosantes de soluciones mágicas para que todos vivamos en una sociedad  mejor, remendada, una feliz sociedad envidia de otras naciones.

 

Murillo también tiene decenas de disposiciones que deben ayudar a solucionar el problema cubano.  El nos mira por encima de los vidrios de sus lentes, agita su mano de reloj de exactitud atómica, invoca al Partido, nos amenaza, agorero,  temible, adiposo, elocuente,  siempre enunciando una nueva meta, un nuevo sacrificio que nos separa del triunfo.

 

!Y la inversión extranjera, esa magia total que lo resolverá todo¡¡.¡El regreso de los Fanjul y los Gómez Mena!! ¡El puerto y la Zona Especial del Mariel! ¡Cornucopia, Cornucopia Mariel!!  ¡Cornucopia Inversión Extranjera!!


Yo escucho y me asombro y me dan pena.


Dos son los requisitos de cumplimiento obligatorio que han de salvar a Cuba.  Dos son las medidas de obligatorio cumplimiento que han de implantarse en la sociedad cubana.  Nada más, no inventéis, no vengáis

a llenarnos la cabeza de pajaritos volando!


Primero, que todos los cubanos seamos ciudadanos de primera clase. ¿Usted es cubano? ¡Ah, usted es un ciudadano VIP!!  Sin restricciones, a todo nivel, al límite de sus consecuencias.

 

Segundo, que se anuncie, que sedecrete, que se publique en La Gaceta Oficial, en el periódico Granma, en los periódicos murales de los CDR , que se publique en el Miami Herald, en el New York Time, que se ponga una valla de diez metros a la entrada de Punta Alegre y a la entrada y la salida de todos los pueblos de Cuba que diga LOS CUBANOS ESTÁN AUTORIZADOS.

 

No tiene que especificarse nada mas. No se necesita aclaración alguna. Sólo eso, ESTÁN AUTORIZADOS.

 

Ciudadanos de primera autorizados. Así de simple:   Ciudadanos de primera autorizados.

 

La magia del renacimiento cubano corre por nuestra cuenta. Amén.

 

 

 

moya

valencia

2015














































jueves, 26 de marzo de 2015

NECESITO UN VIEJO NUEVO

¿Porque olvido los nombres de amigos, de lugares, de términos lingüísticos, de obras literarias, de escritores, de poemas que llenaron mi bohemia perdida en la hojarasca de los días?

No.

¿Porque los nombres de amores queridos, de amores  ingratos no vienen a mi lengua ni a mi mente adormecida y lenta?

No.

¿Porque la flexibilidad de mi columna casi ha desaparecido y  es un suplicio asearme cada vez  que defeco?

No.

¿Porque calculo mi turno próximo en el encuentro de la innombrable, la inevitable, la destrozadora de sueños, la parca impía?

No.

¿Porque me duele saber,  con toda seguridad,  que me pierdo esos mujerones divinos, cada vez más liberales, cada vez más sabias, cada vez más siderales. Que me las  pierdo y ellas me pierden a mi,  luego del trabajo que me ha costado aprender lo que no sabía?

No.

¿Porque ya no me queda tiempo de reparar los innumerables errores cometidos?

No.

¿Porque gozan de buena salud cuatro o  cinco hijos de puta que me traicionaron y me han hecho muchísimo daño a lo largo de los años?

No.

¿Porque ya no sueño?¿Porque ya no creo y se ha secado mi fuente de imaginación?

No.

¿Porque mis hijos cada vez me ven más irrazonable, menos solvente, como su querido inservible?

No.

¿Porque no encuentro un solo político que se parezca a mi padre, el viejo Moya, o a mi suegro, el viejo Bernardo?

No.

¿Porque Copérnico, Hegel  y Trujillo, el limpiabotas, el negro filósofo de Morón,  me engañaron con su monumental obra filosófica?

No.

 

Necesito un viejo nuevo, sin dolamas matutinas, capaz de volver a vivir mi vida entera, otra vez, exactamente igual a la vivida por el viejo anterior.

Un viejo nuevo que tenga tiempo de aprender cada día, todo lo nuevo que cada día nos trae. Un viejo nuevo, nuevito, con su capacidad de asombro intacta, con la misma inmensa interminable capacidad de amar que el viejo viejo tuvo.

 

Sí, necesito un viejo nuevo. Sé que es mucho pedir a la vida. Casi seguro, ni me lo he ganado, ni me lo merezco, pero lo necesito tanto.

 

 

 

 

moya

valencia

2015













domingo, 1 de marzo de 2015

A MI QUE CARAJO ME IMPORTA

Me importa tres carajos quien está en el poder. No me importa si es socialista, capitalista, socialdemócrata,
de derecha, de izquierda, si es zurdo y de Matanzas, si usa guayabera con alforzas o liquilique,  si usa uniforme militar o smoking.
Lo verdaderamente importante es que su pueblo coma. Que una amplia mayoría coma. Que los niños de ese pueblo coman.
Lo verdaderamente importante es que el pueblo tenga acceso a los servicios de salud. Las amplias masas con acceso a los adelantos de las ciencias médicas. Me da igual que sea medicina particular que medicina estatal, si las mayorías están cubiertas y protegidas y mi gobernate lo logra y lo exige, me da igual.
Lo verdaderamente importante es que la gente tenga casas. Una mínima pieza, como decía Guillén, construida por el gobierno o por los particulares o por el propio morador o por una brigada de albañiles marcianos. Las mayorías con su morada y las esposas y los esposos sin miedo a ser escuchados en sus exclamaciones de placer cuando lleguen al clímax.
Que gobierne el que le de la gana, y que pueda,  pero que los niños gobernados tengan juguetes y jueguen. Que estudien, sí, muy importante, pero los juguetes y el juego son fundamentales en mi utopía.
Muy importante que las mayorías puedan estudiar y luego que puedan trabajar y que le paguen un dinero mínimo necesario,  para honrar ese trabajo que consiguieron en razón de sus estudios. Que el ladrón, el tramposo, el inventor constituyan la  mínima  minoría.
Estruendosamente importante es que mi gobernante, como quiera que se vista, me deje viajar, entrar y salir de mi país, de mi provincia, de Punta Alegre. Y que me deje ladrar, como el perro de la antigua República Democrática Alemana  que cruzaba el muro cada noche para aullar soñando con sus sueños.
Un gobernate izquierdo o derecho que sepa preveer,  como exigía Martí, y no que le caigan los mangos en la cabeza cuando ya están podridos.
De primer orden en la agenda de mi gobernante ha de estar el asunto de la igualdad. Jamás el igualitarismo, por favor. La igualdad de derechos y la exigencia insomne del cumplimiento de los deberes ciudadanos.

A mi, personalmente, me importa un carajo quien gobierna ni cuanto tiempo gobierna si lo hace con eficacia, creando riquezas y bienestar para sus gobernados.
Como ustedes conocen este Blog tiene como divisa que yo daría mi vida por defender el derecho que el otro tiene a estar en mi contra. 
No soy muy partidario de las alternancias en los líderes. Las grandes compañías han sido creadas bajo el liderazgo de hombres y familias que han ostentado el poder durante muchos años. Las grandes potencias han sido dirigidas por emperadores, reyes, regentes, sátrapas o como quiera llamárseles,  por períodos de tiempo muy, pero muy variados.
La alternancia y el burocratismo democrático trae los Nixon y los Buch y los Yelsin que ostentan el poder a su máximo nivel de ineficiencia.
Peores son los que se perpetuán en el poder  por décadas,  con salvaje ineficiencia económica. No menciono ejemplos por seguridad personal. Pero ellos saben y yo sé y ustedes saben a quienes meto en este saco. Es un saco grande.























martes, 24 de febrero de 2015

OTRO MUERTO SOLO QUE SE VA


Se murió en Morón. El hijo lo anuncia en Facebook Se ve una foto de el joven y el viejo. El hijo vive en algún lugar de Michigan. El muerto murió en Morón, una ciudad de Cuba.

Los últimos atardeceres del moribundo, cuando aun tenía discernimiento ese humano que se despedía, ¿de quién se despidió, quién le sostuvo la mano, ante cuáles ojos vio la sombra de la tarde, qué voz querida le dio aliento y consuelo?

En un asilo de Madrid, doña Carmencita,  la viuda de Rodrigo,  viejita, mínima de cuerpo,  espera que se caliente su taza de leche. Pone la taza en el plato. Sumerge la cucharilla en la leche. La viejita camina lentamente hasta la mesa. Tintinea la taza sobre el platillo, es el temblor inevitable de los ochenta años.

 Hace mas de un mes no sabe nada de Isabel. Hace treinta y dos años Isabel se fue a Manchester. Ella vive con su marido y sus hijos, allá en el mundo de los Ingleses. La viejita no puede hablar con los nietos. Ella no sabe inglés.

Yamila  hace doce años que no ve a su hermano. El hermano vive en América del Sur, pero sueña todos los días con Europa. Sufre la  pandemia del contracolonialismo. Son hermanos desconocidos mutuamente, ambos inclusive. El hermano de Yamila  construye cada día la soledad de su futuro.

El Señor Hernández tiene noventa y dos años y un bastón. Es viudo. Su hija murió de cáncer en Colombia, allá por Barranquilla, el nunca estuvo en ese lugar tan remoto.  El  hijo varón del Señor Hernández vive en Orlando.

El viejo Señor Hernández se apoya en el bastón, camina, se aleja despacio. Veo la costura de hilo blanco en la camisa verde. Veo la mancha oscura en el pantalón. El Señor Hernández se aleja tan lentamente que puedo ver su alma,  oler su soledad.

Hay un Hogar de Ancianos en la barriada de La Víbora,  por la calle Juan Delgado.  Viven allí sesenta y tres hombres y mujeres viejos.  La Directora quería tener una reunión con los familiares de sus pacientes y citó para un domingo de Mayo.

Llorando me cuenta que asistieron seis familiares de cuatro viejos. Me lo dice, mejor, me lo clava en el pecho esa mulata distinguida mientras llora.

Escucho la cifra de familiares asistentes  al encuentro con la mujer que cuida a las madres, a los padres, a los abuelos, a los tíos de esos hijos de puta que no asistieron.


No hay que ser un demiurgo, un visionario, una sibila, un chamán, para vaticinar que seguirán muriendo solos,  los que dejaron morir en soledad, a aquellos otros que fueron sus viejos y que, a su vez, dejaron morir abandonados a otros viejos y así, hasta el principio de los días.


La soledad y las cucarachas sobrevivirán al próximo seguro holocausto de la humanidad. Nadie llorará de tristeza. Será una prueba tremenda para los pobres animalitos. A lo largo de la historia han demostrado ser muy gregarios.




moya

valencia

2015























domingo, 22 de febrero de 2015

LA PSICOLOGÍA, EL ALMUERZO Y EL PAPALOTE


                                                                     

                   PARA NEWTÍN QUE VUELA PAPALOTES

                     Y DEBE TENER SU CURRO PERSONAL.

 

 

 Estaba volando mi papalote en el patio trasero de la casa. Me apoyaba en la cerca que separaba nuestro patio con la línea del ferrocarril. El medio día cercano inundaba de calor y claridad reverberante al mundo que me rodeaba. El papalote volaba lejos, muy alto.

Por el trillo paralelo a la línea del ferrocarril caminaba El Curro.  Todos los días El Curro recorría tres kilómetros desde Los Perros hasta Rivero, cargando los almuerzos de su padre y hermanos. Ellos cortaban caña en la finca Rivero que era de mi padre.

El Curro era muy fuerte. Dos años mayor que yo, de mi estura, puro músculo surgido de la guataca y el machete precoz,  pues tenía que ayudar a su padre y hermanos en el trabajo diario.

Puso las cantinas en el suelo, miró hacia  el cielo donde volaba mi papalote y se secó el sudor de la frente con la manga de la camisa de caqui.

Préstame la pita pa volarlo un poco. Le di la pita por sobre los postes de la cerca. Jamás se me ocurrió negarme,  aunque me dolía el pecho por el miedo y por la sospecha de que mi papalote corría un peligro infinito.

La iridiscencia, la claridad, los azules del mediodía se tornaron en tormenta para mi y para mi entrañable papalote.

El Curro le dió cinco o seis cucas seguidas y el papalote cabrioló hacia derecha e izquierda. Luego hizo un giro completo y volvió a subir mientras escuchábamos la trepidación de sus alerones combatiendo contra el viento.

La próxima cabriola hizo que el rabo del barrilete se enredara en la pita. Mi papalote se quedó sin aire, perdió la sustentación y girando y girando se vino al suelo. Se estrelló muy lejos, allá por los confines de un campo de caña que se perdía en el horizonte.

Debo reconocer que El Curro luchó encarnizadamente para salvar mi papalote. Hubo un largo silencio de asombro. Lejos se escuchaba el ulular de una locomotora. Los ojos se me llenaron de lágrimas.

Se jodió, dijo El Curro. Me tiró el palo donde estaba enrollada la pita y se secó el sudor de la frente con la manga de caqui de su camisa sucia.

De un salto volé por sobre los postes de jiquí de la cerca. Le di una patada a una de las cantinas. Potaje de frijoles negros, arroz y boniatos se unieron en el aire mientras los recipientes de aluminio chocaban con los railes de acero  en un estruendo exquisito. 

Tiré la otra cantina con fuerza azombrosa hacia el campo de caña, al otro lado de la línea de ferrocarril, en una parábola deliciosa que llenaba mi alma de júbilo inaudito.

El Curro estaba petrificado. Su asombro no tenía límites. La magnitud de la catástrofe que presuponía la pérdida de los almuerzos de toda la familia, sobrepasaba su rango de experiencia. 

Mi reacción relampagueante fracturó su resistencia. Presenciar mi agresividad terrible destruía su experiencia

anterior acostumbrada a mi cobardía.

Porque él sabía que yo le tenía más miedo,  a él,  que a la muerte. Jamás esperó  que yo me revelara y me enfrentara a su fuerza y a su tiranía establecida.

Pero se había roto el dique y las aguas de mi miedo brotaron indetenibles. Mi barrilete era el alma de mi amor.  Me dió una trompada en un ojo.

El dolor me encabronó más todavía y me fajé con  El Curro con alegría,  con júbilo inaudito. El me golpeaba y yo lo golpeaba. El maldecía y yo maldecía. Su camisa de caqui, sucia, estaba hecha girones, arrancados  los bolsillos. Yo sangraba. El Curro sangraba. A través de la cortina de mis lágrimas yo veía su rostro sucio, sangrante y lloroso. El Curro lloraba.

Nos separó mi madre ayudada por Manuel Antonio el cocinero de la casa. Ellos, asombrados, luchaban a brazo partido para dominarme. El terrible era yo, no El Curro.  Lloraba, maldecía, me limpiaba la sangre, me dolía el ojo golpeado y  yo disfrutaba una alegría exquisita que me ahogaba invadiendo mi cuerpo. Creo que flotaba. Sentía alas para volar, fuerza nueva suficiente para doblar una barra de acero.


El Curro y yo sostuvimos unos quince combates a lo largo de más de un año. La mayoría los ganaba él. No tenía  la menor importancia para mi el resultado de cada encuentro. Mi placer radicaba en la lucha,  en la victoria obtenida contra el miedo.

Cada bronca nueva era un homenaje más a la belleza de mi papalote, volando en lo alto de un cielo azul, grabado en mi recuerdo.

 

moya

valencia

2015




































martes, 10 de febrero de 2015

¿EL MUNDO QUE IMAGINO ES LA REALIDAD?



María estaba conmovida. Yo sentía su jadeo angustioso al otro lado del teléfono, a más de doscientos kilómetros.

 La policía estaba en la casa, registrando gavetas, escarbando los rescipientes de desperdicios, buscando evidencias que pudieran comprometer a nuestro hijo.

Se llevan preso a Newton, me dijo. Y yo le dije búscame al jefe y dile que se ponga al teléfono.

Sucede que yo trabajaba en Caracas y vivíamos en Valencia. Era un miércoles. Serían las diez de la mañana cuando llamé a la casa impulsado por nada. No tenía que llamar. Nunca llamaba por la mañana y mucho menos los miércoles.

Hablé con el Inspector Jefe. Me comprendió inmediatamente.

No se preocupe, cubano, se ve que su casa es una casa decente. El muchacho es un profesional serio. El no está en la casa (Newton estaba sentado junto a él en el sofá de la sala) Si hubiera estado me lo tenía que llevar detenido. Tiene una acusación de abuso de menor y deformación física. Si yo fuera usted me lo llevaba lejos hasta que expire el término de ocho días. Yo lo espero a usted mañana. Le dejo una tarjeta con los teléfonos a su señora. Ha sido un placer. Siempre a la orden.

Si no llamo se llevan a Newton preso ocho días. Una celda con capacidad para diez pero con sesenta. Ocho días sobreviviendo cada segundo en lucha contra la violencia, la maldad, la brutalidad del ser. 

Y un agravante temible, Newton es muy violento, muy recto. Su reacción inmediata hubiera provocado una agresión traidora y nocturna, hija de las celdas, hija del bajo mundo.

Yo estuve allí,  en  la celda mínima. La mejor forma de sobrevivir en el inframundo es amoldando todo al inframundo, jamás combatiéndolo con la adarga al brazo.

Mi Eggún, el Eggún de Newton, los Eggúns otros hicieron su trabajo y aquel día yo llamé por teléfono para salvar al inocente.

La acusación era una farsa y una trampa de un padre malandro buscando dinero con indemnizaciones totalmente injustas.

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Llegamos a la quinta y nos recibieron con amabilidad. Lisndro se fue con la familia para saludar y ayudar a preparar los tragos y los pasapalos. Se notaba que era una amistad de años. 

Caminé hasta la terraza que daba al valle. Se veía media Caracas. Inmediatamente sentí la presencia de un acompañante. Sin dejar de mirar hacia el paisaje supe que Wichi estaba a mi lado. Luis Rogelio Rodríguez Nogueras, nuestro Wichi El Colorao. Poeta. Escritor. Genial hasta en sus oscuridades. Mi amigo.

Sentí que me dijo ¿viste que no te engañé?Venezuela es grande y es grande.Brinda por mí.

Recorrí la terraza dos o tres veces. Vino la señora de la casa con un vaso forrado en una servilleta y una sonrisa y un perfume.

¿Usted conoce a Nogueras, a Luis Rogelio?

A la pobre señora casi se le derrama el trago del vaso, perdió la sonrisa, se evaporó el perfume.Finalmente me dijo sí el era primo hermano mío.

¿El estuvo en esta casa?

Las dos veces que vino a Venezuela estuvo aquí en mi casa.¿Uzsted lo conoció?

Fuimos amigos, señora.

Para qué narrarles el resto de la visita si sé que ustedes se la imaginan de pe a pa.Que cómo supe que él  había estado en esa quinta. Que si yo había estado allí. Que si yo sabía que  había muerto.

Nunca le conté a la señora que en Ciudad México,  él y yo habíamos caminado unas cuadras por Barranca del Muerto, allá por el Periférico Sur sin hablarnos.  Caminamos, sólo caminamos.

 

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Estoy sentado a la entrada de la casa de mi hija Yamilet. Conversamos cuatro o cinco personas. Cae la tarde. El patio de la casa de Jorge y Yamilet es un bosque. En el bosque la tarde llega temprano y es mucho más humbría la tarde que en la playa o en la ciudad.

Si tienes saldo en tu celular, por favor llama a Venezuela para ver si podemos hablar con María. Yami se aparta hacia la entrada y trabaja en la comuncación. La conversación de los contertulios  no decae y siento voces que me rodean. No sé que dicen.   Yo  estoy atento a la llamada.

Desde el saludo ya sé que ha pasado algo terrible en mi familia. El esfuerzo de Yami disimulando no logra el objetivo. Pero ya yo sé que el problema es con mi hjo Rogito.

Está desaparecido. Ya comenzó la búsqueda.

María y yo nos volvemos a encontrar en la angustia. Esta vez es una garra dolorosísima. Estamos viejos. Ella está sola.  Nos separan cuatro o cinco mil kilómetros. El enemigo es mucho más poderoso. O es un secuestro o es un asalto.

Para qué contar cosas que ustedes saben de pe a pa. Creamos un alto mando con ramificaciones en  República Dominicana , en Miami, en Caracas, en Maracay, en La Habana, en Valencia.

Estoy por creer que abrimos una oficina de ayuda,  allí donde habitan fuerzas poderosas que velan porque se cumplan los destinos humanos.

El hijo aparece, vivo. Ninguna otra cosa en esta vida tiene la menor importancia.


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 La muchacha que cuida a Tony llama a María.  Ella  ve muy mal al señor Domínguez. Inmediatamente nos personamos en la quinta de Tony. María abre la puerta del jardín, abre la puerta de entrada y se pierde dentro de la casa.

Yo aseguro el carro, entro al jardín y cierro la verja de hierro. Entro a la casa y camino hacia el pasillo que comunica con la habitación del viejo Tony.

En el pasillo recibo el golpe. Sé que es la muerte. Nunca la he visto ni he compartido con ella, aunque he tenido relaciones íntimas con diez o doce cadáveres.

La angustia me oprime el pecho y casi no puedo respirar. Camino y entro a la habitación. María le hace preguntas a Tony, le toman la presión. El está en la cama agonizando. Cuando entro yo,  el comienza a respirar con menos dificultad. Luego mejora.

Decidimos llevarlo a su médico al día siguiente. Y lo llevamos, y su médico le vió y regresamos a su casa y almorzó y yo le pasé la mano por la cabeza y le acaricié los pies y lo tuve que cargar dos veces, no, tres veces ese día para ayudarlo a subir a la silla de ruedas y para que la muchacha lo aseara pues había hecho caca, o pupú, como dicen aquí.

Pero ese día de mi encuentro con ella en el pasillo de la quinta de Domínguez sentí la vejez, la frialdad de lo infinito, el  cansancio de la vida. Nunca había padecido la tristeza.  Cuando María y yo estuvimos solos en el auto, de regreso a nuestro apartamento,  le dije a  ella  que me había tropezado con la muerte. María no hizo comentarios.

Ahora miro a este hombre que jadea y quiere respirar. Jadea.  Jadea.   Muere. Una mano  de Tony en la mano de la enfermera. Ella le dice en susurro no estás solo, estamos contigo.  Otra mano de Tony entre mis manos. Sólo han transcurrido cuarenta horas de mi encuentro con ella. Hoy no está aquí. El acto que presencio es frío, mecánico.

Para mi fue ver morir a un muerto. Dos planos de una misma situación. Un solo dolor, una gran confusión.

¿La realidad es como la imagino? ¿La imaginación provoca creación de realidades?

Por primera vez en mi vida estoy solo en mi incomprensión.

Estoy solo en mi soledad.

 

 

moya

valencia

2015



























































sábado, 7 de febrero de 2015

NO ME CANSO DE AMAR TU AUSENCIA ETERNA


 

 

NO ME CANSO DE AMAR TU AUSENCIA ETERNA

NI ME RINDO ANTE TANTA INDIFERENCIA

YO SABRÉ PERDONAR TU AMOR INGRATO

Y ADORARÉ EN SILENCIO TU INCONCIENCIA


NUNCA SABRÁS LO MUCHO QUE TE HE AMADO

NI ESCUCHARÁS REPROCHES DECADENTES

YO GUARDARÉ SILENCIO ENAMORADO

TU HERIRÁS DESPIADADA Y EFICIENTE


¿DONDE DESCANSARÉ DE TANTA ANGUSTIA?

¿PODRÉ ALEGRAR MI TRISTE CORAZÓN?

¿CERRARÉ MIS OJOS A LA LLUVIA,

SIN MEZCLAR MIS LÁGRIMAS  AL AGUA 

ENTRE LUCES, SIN SOMBRAS Y CON SOL 

 

DÓNDE VOY  ERRABUNDO Y SIN FUTURO

SOLITARIO GUERRERO DESARMADO

TRISTE PROFETA DE UNA FE SIN RUMBO

ANGEL SIN ALAS QUE NO HA SIDO AMADO


NO HAY CAMINOS SIN ENCRUCIJADAS

NO HAY AMORES EN LA ETERNIDAD

NO HAY DISTANCIAS VELOCES NI LENTAS

NO HAY DOLORES EN LA ETERNIDAD



inscripción en el frontispicio de una tumba persa

del 300 antes de nuestra era

versión libre del persa al griego, 

del griego al español.



MOYA

VALENCIA

2015





















martes, 3 de febrero de 2015

OTRA VEZ AL CAMINO


EL CAMINO DE LA VIDA ES UN VICIO

Andar la vida es un vicio y una costumbre. Recorremos sus vericuetos hasta con los ojos cerrados. Nos detenemos, retrocedemos, pero volvemos siempre a la senda y avanzamos dominados por el vicio y la costumbre de vivir.

Cuento y escribo por experiencia propia. He seguido viviendo, desde hace diez años, impulsado por la costumbre, dominado por el hábito. Porque esta vida que arrastro es una mierda.

No sobrevivo sostenido por la esperanza. No hay esperanza. Pandora dejó vacía la caja. Epimeteo también es culpable. Posiblemente el gran culpable sea él y no la maltratada ultrajada Pandora.

Pero sigo el camino, aun sabiendo que da lo mismo detenerse que avanzar. Y ustedes hacen lo mismo. Son iguales o peores que yo. Caminan caminan.

Cuando lean esta reflexión no se averguencen. Todos somos seres incapaces. Nuestra inutilidad nos fue impuesta. Leyes poderosas rigen nuestra ineficiencia. Son leyes bulgares sin una pizca de divinidad. Lo divino lo gastaron los Griegos. Eso sí, nada podemos contra ellas.

El último destello de originalidad murió con el cuerpo del oscuro profeta de Nazaret, la tarde tempestuosa que le crucificaron por gusto y sin razón, sus pariguales.




VALENCIA
2 DE ENERO
2015









domingo, 6 de abril de 2014

ESTE DOMINGO TRISTE


NO SÉ EN QUE CARRETA, NI POR CUAL CAMINO, NI HACIA QUÉ LUGAR ME LLEVARÁ LA MUERTE.



Este domingo  claro,  pienso en mi tristemente. Siento la soledad como un golpe físico.  Sufro dolores interminables que injustamente publico, para atormentar a algunos y preocupar a otros.


Lean, si saben; lean si pueden; lean si quieren este soneto de Jesús, el Indio, el hombre que nació

en San Miguel del Padrón, en La Habana y que  es, y será,  un contrincante temible luchando contra el olvido.



X

Vendrá mi muerte ciega para el llanto,
me llevará, y el mundo en que he vivido
se olvidará de mí, pero no tanto
como yo mismo, que seré el olvido.

Olvidaré a mis muertos y mi canto.
Olvidaré tu amor siempre encendido.
Olvidaré a mis hijos, y el encanto
de nuestra casa con calor de nido.

Olvidaré al amigo que más quiero.
Olvidaré a los héroes que venero.
Olvidaré las palmas que despiden

al Sol. Olvidaré toda la historia.
No me duele morir y que me olviden,
sino morir y no tener memoria.

 

 

Al publicar el soneto lo he vuelto a leer, confieso que me lo aprendí hace años. Y hoy, este domingo

claro, me acogota la misma sensación de angustia que sentí  aquella madrugada, víspera del día en

que me vinieron a detener.


En la celda, durante sesenta y dos días, repetía los sonetos de EL CONSCIENTE CREPÚSCULO

y escribía, sin papel, sin lápiz, con los ojos tapados por un pañuelo, relatos de aventuras filibusteras que se desarrollaban en los cayos e islas del norte de Cuba.

 

Que desaparezca la memoria es la mayor ingratitud que tenemos que agradecer a la muerte.

 

 

moya

valencia

2014










 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

viernes, 4 de abril de 2014

EL PAPA MUERTO Y LOS MUCHACHOS DEL GHETTO (VEINTIDOS)


EL PAPA POLACO YA ES SANTO.  CONOCIÓ EL GHETTO CUANDO LA SEGUNDA GUERRA MUNDIAL. LOS MUCHACHOS DE EL TRIGAL VIVEN EN EL GHETTO. ¿LA POSTERIDAD LES OTORGARÁ LA SANTIDAD?



Eran unos diez o doce. Detuvieron el camión trompo, de esos que trasladan concreto para las construcciones. Convencieron fácilmente al conductor que les entregó el  vehículo, se bajó de la cabina,  y vino a hacerme compañía en la acera.

Nuevamente violé la cordura. El viejo me gritaba lárgate que te van a joder. El periodista y la testosterona

me gritaban quédate y vive el minuto de riesgo que sube y baja por la barriga y se aloja en la reseques de los labios.

Los muchachos maniobraron con el trompo y lo atravesaron con precisión quirúrgica en la avenida. Levantaron el capó y arrancaron los cables del sistema eléctrico. Ni Mandrake el mago, vendedor de milagros podría prender ese motor.

 Desde el puente del distribuidor de El Trigal viene una cuarteta de la guardia nacional.  Más lejos vemos el techo y la torreta de la tanqueta  anti disturbios. Ahora sí que se acabó la guapería del periodista y  se diluyó  la testosterona. A correr por el pasillo hacia las quintas. Suena la primera lacrimógena.

 Una señora, dos viejos gordos, una mulatica divina y dos de los muchachos que atravesaron el camión en la avenida, trotamos decididos a escapar.  Conformamos un grupo ligero.  Sin descansar trotamos, corremos, renqueamos hasta desembocar en la avenida Pocaterra.

La señora y el otro viejo se persignan y dicen gracias a Dios, ay Diosmío. El Papa nos protege. El Papa nos protege.

Resulta que son Católicos Apostólicos Romanos. Resulta que el Papa polaco murió un día como hoy hace años. Y ya es Santo el Papa y protege a la pareja de creyentes que camina junto a mi.

 

Estuve en la isla cuando ese Papa fue de visita a Cuba. El ayudó al Sindicato Solidaridad a tumbar el régimen comunista que existía  en  Polonia.

Ayudó también a tumbar la dictadura de Rumanía. Colaboró con la caída del muro de Berlín. Entre él y Reagan  le dieron duro a las llamadas repúblicas populares de Europa y otras yerbas felizmente olvidadas.

Pues si su Santidad fue tan efectiva y demoledora en la vieja Europa, qué no logrará en el Caribe de tambores y veleidades indígenas?  Que vaya allá a ver si salimos de los Castro. Si el Papa entra en Cuba no se escapa el gallego de Birán. Volvieron a hacer las maletas los nostálgicos eternos derrumbadores de Fidel.


Yo llegué a la isla la noche antes de el arribo de su Santidad. Era período especial en Cuba y no había luz eléctrica y casi no había comida. Seria mejor enumerar  las cosas que había, una lista patéticamente breve.

El Lada reptaba por la Calle Fábrica. Como la batería estaba deteriorada y el alternador a penas creaba la energía necesaria, la luz  que proyectaban los faros era amarilla. Avanzábamos solitarios mi Lada y yo.

Dos y media de la madrugada. Debía haberme marchado dos horas antes del apartamento de mi amiga, pero la maldita testosterona prepara encerronas despiadadas.

Las medidas de seguridad para recibir y torear a su Santidad debían ser rigurosísimas, ya me lo habían contado los amigos de los amigos.

Pero yo, irresponsable eterno, escojo esta noche oscura y húmeda para andar de vampiro por la Habana solitaria.

A la altura del parque Gu Yen Van Troi, el  vietnamita que quiso matar a Macnamara, una explosión rompe la noche y caen sobre el techo del Lada fragmentos de hierro retumbando en la chapa de la carrocería. La calle se llena de pedazos de vidrios. El Lada se apaga, se detiene. Estoy conmocionado.

La hora que es y el recado que traen, me digo. Soy el centro de un terrible sabotaje a la visita del Papa a Cuba. Soy el centro de un complot preparado por la CIA. Me sorprende que no haya muerto del susto esa noche. Me gasto un corazón de acero inoxidable.


En dos minutos me rodean las perseguidoras,   (patrullas)  con sus luces intermitentes y sus policías atareado y nerviosos.

Por mi madre que están mas cagados que yo.

Para mi sorpresa cargo muchas identificaciones y tantas abolladuras en el techo y el porta maleta del Lada que es evidente que yo no soy el de la bomba. !No voy a ponerla y quedarme allí como un buen comemierda!!!


Uno de ellos descubre que la explosión se debió a que reventó un transformador eléctrico que estaba sobre el palo de la luz que se deja ver, borroso, junto al puentecito que yo acababa de pasar. Me marcho luego de tomar un poco de café de chícharo, amarguísimo, frío,  que el Teniente carga en un pomo de Benadrilina, el anti catarral  por excelencia de los cubanos.


Tres o cuatro días después fui a la plaza a la misa que el Papa Polaco ofició ante miles y miles de cubanos recientemente católicos.

 

Le cuento esta breve historia a la pareja que ha trotado junto a mi,  escapando de la guarimba y sus consecuencias. 

Como siempre, como hace ya cuarenta o cincuenta días, escuchamos las explosiones de los cohetes y las bombas lacrimógenas con su voz de guerra, a lo lejos, rodeándonos.

 

Resulta que el Papa fue santificado en un tiempo relativamente breve. Protege,  desde su lugar en el Paraíso, a los justos que le necesitan. Su muerte fue llorada por millones de hombres y mujeres que le admiraron por su eficiente labor pastoral.

Vino otro Papa que no estuvo mucho tiempo sentado en la silla vaticana. Actualmente rige los destinos de la Iglesia Católica Apostólica y Romana un nuevo pontífice, el Papa Francisco, nacido en Argentina.

El Papa Francisco es coterráneo de el Che.

 

Cuando visite Cuba, vicio que tienen los últimos Papas, estoy casi seguro que va a pedir que lo lleven al monumento en memoria de el Che, en la ciudad de Santa Clara.

 

Podría ser que lo acompañen los Castro. Incluso, cuando oficie la misa en la Plaza de la Revolución, casi seguro que van a estar sentados cerca de su Santidad, los hermanos Castro.

 

Podrán decir todo lo que quieran de ellos, pero es indudable que son  buenos y duraderos anfitriones.

Haré todo lo que esté a mi alcance para estar allí. Pero prometo acostarme temprano la noche antes.

Mi viejo corazón no resistiría el susto,  si estalla otro transformador.

 

 

moya

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2014

 

 

 

 


















 











 




































jueves, 27 de marzo de 2014

CRÓNICA DOLOROSA Y VIEJA (FUERA DEL GHETTO VEINTE)


TODA EDAD SIRVE PARA LA MUERTE


Ayer nos dijo que tenía que llevar a su hermana mayor a Calabozo. Calabozo está lejos de Valencia. Es una ciudad enclavada en el fondo de la República Bolivariana de Venezuela.

Hermano, le dijimos,  son muchas horas de carretera, hay mucha revoltura, un peligro infinito es el viaje que quieres dar, convence a tu hermana que espere unos días. 

Se fue al encuentro de la muerte. Derechito a la  eternidad camina el pobre humano cuando le toca. Una alcabala de la Guardia Nacional, dos camionetas de piqueteros que intentaban detener el tráfico de la autopista, se discute, crece el calor y llega la violencia. 

 

El auto del amigo y una buceta llena de pasajeros quedan en medio de la disputa. Una bomba lacrimógena, perdigones, pistolas ocultas disparan contra la tarde clara y una bala oscurece para siempre el brillo cansado de los ojos de Antonio, el gallego,  que cargaba con su hermana rumbo a Calabozo.

 Muerto otro muerto. Este muerto es mio. Los muertos que le matan a uno el día impropio, la tarde inmediata, son muertos muy tristes, tan tristes que su angustia nos corta el aire y sentimos que nos ahogamos.

 En mi celular de palo me escriben un mensaje. En Barquisimeto le pegaron candela a un CDI. Una vecina del establecimiento de salud patea  las puerta y grita. Rompen vidrios de las ventanas y se despierta al residencial entero. Son las tres de la mañana. Los médicos, las enfermeras, los pacientes  ya no duermen. 

Se quema parte de la instalación. Desordenadamente, oportunamente logran evacuar a todo el personal y no hay heridos.

En los últimos tres días han quemado una sede universitaria, decenas de ómnibus de transporte  estudiantil, una gandola de gasolina junto a mi hijo Rogito que se salva de vaina, porque no le tocaba.

Ayer un sin alma mató a una señora con siete meses de gestación que se escondía en una acera, junto a otras personas inocentes, que trataban de evitar la plomamentazón que había surgido entre oficialistas y opositores.

 Yo no tengo experiencia que me ayude a soportar el rostro de la muerte inocente. Toda mi juventud y mi primera madurez transcurrieron inmersas en un mar de violencia. Íntimamente nos llenaba de orgullo saber que estábamos fajaos contra los americanos.  Nosotros éramos David, ellos eran Goliat. Ellos eran los asesinos  de Conrado Benítez y Lantigua,  nosotros éramos maestros y milicianos.

Cuando Girón hubo muertes de inocentes, pero fueron mis inocentes y los invasores eran los matarifes que destrozaron la madrugada de la Ciénaga de Zapata.

En esta guerra  --he dicho la palabra prohibida-- los inocentes donan más sangre que los implicados. Primero no me gustaba que estudiantes estuvieran luchando contra policías y guardias vestidos de un amarillo parecido al otro amarillo de mi niñez y primera juventud. 

Los estudiantes de mi memoria bajan la Escalinata de la Universidad y son agredidos salvajemente por los policías azules y gordos de Batista.

En la acera, sosteniendo su pierna herida, Camilo mira al futuro y entra en la historia de mi Patria.

 Ha pasado un mes de lucha. La ceniza de los incendios flota en la atmósfera de Valencia y otras diez ciudades de Venezuela. Los estudiantes han sido sustituidos, poco a poco por pistoleros organizados y mal dirigidos. Esta guerra ha perdido su inocencia. Quemar un CDI repleto de amor, en la madrugada, ensucia toda inocencia.

Será que me tocaron la sangre buena y martiana de mi gente isleña. Ellos no saben que un león de melena brillante acecha desde la entrada de la cueva. Dentro duerme la hembra, descansan los cachorros. Les conviene cazar en otra sabana, junto a otro río.

 

Los que visitan la selva deben saber que toda edad sirve para la muerte.



moya

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viernes, 21 de marzo de 2014

UN TOQUE DE MELANCOLÍA.


Me gustó el título y luego me gustó la novela. Verosimilitud a manos llenas. La imagen fotográfica que nos rodea y nos invade cuando leemos. Pareciera que estamos en la sala de  un cine y que Germán Piniella nos cuenta, al oído,  una escena tras otra de  UN TOQUE DE MELANCOLÍA.

 

Estamos en presencia de una novela policíaca cubana. No toma prestados los diferentes elementos de la herencia literaria de la novela negra. Sus componentes son genuinos.

La gente del país Cuba es gente viva, sin esquemas. La Señora del Comité de Defensa de la Revolución no es una informante traicionera de los cuerpos de seguridad del estado con dientes afilados comedora de niños;  ni es una heroína de acero inoxidable defensora de la pureza incorruptible del hombre nuevo. No.  Es una señora que adora hacer el bien y que se preocupa por el almuerzo de su esposo y siente temor ante la posibilidad de faltar a sus obligaciones hogareñas.

Algo similar sucede con los investigadores o los agentes del orden. Razonan, una veces bien, otras mal. Y un dato muy interesante, los agentes y la policía intervienen al final, en menos del último tercio de la novela

En resumen, esta obra  se distingue porque respeta al lector, respeta su inteligencia. La buena realidad es más subyugante que la imaginación.

Verosimilitud e imaginación creadora, he ahí la fórmula para alcanzar la excelencia en literatura.


En Castellano es difícil encontrar buena  narrativa  policíaca. No quiere decir que estemos secos, no, digo que el río no es de gran cauce. Los maestros están en Inglés. Es mi criterio. Encontrar y leer una obra en Español y escrita por un isleño, agradable, muy bien escrita, genuina, fue para mi una sorpresa.


Por ello recomiendo la lectura de UN TOQUE DE MELANCOLÍA. Llamo la atención de mis lectores sobre el mosaico variado de críticas que se ha ocupado de esta obra reciente.

 

Víctor Joaquín Ortega, periodista, poeta, comentarista deportivo de mucha experiencia le dedica una sorprendente crónica en su columna habitual y califica la novela de  "un batazo de cuatro esquinas", agregando luego seis o siete términos deportivos laudatorios que deben haber ruborizado a Piniella.

 

El crítico y escritor Hugo Luis Sánchez califica la novela así: "...con seguridad (se refiere a Un toque de melancolía) se encuentra entre las mejores novelas policíacas que se han escrito en Cuba hasta el presente".

 

El escritor, ensayista y editor Eduardo Heras ha dicho: Un toque de Melancolía no es sólo una excelente novela policíaca, es sencillamente, una excelente novela.

Y este  respetado ensayista y crítico señala en otra parte,  que la novela está llena de buen humor, y  remarca  esta característica como un elemento genuino que aporta distinción y exclusividad a la obra.

 

Francisco López  Sacha ese exquisito analista cubano -además de buen escritor- comenta la novela de Piniella pormenorizadamente. Separo este párrafo para ustedes: 

Hay por lo tanto una inmersión en el mundo europeo; en el mundo de un extraño consorcio alemán que se dedica al tráfico ilegal de obras de arte. Y al mismo tiempo, la inmersión en el mundo social cubano. Aquí es donde creo que la novela  brilla extraordinariamente. No sólo por el uso del lenguaje popular, no sólo por la ambientación precisa de esta ciudad, sobre todo de La Habana Vieja, sino por el estilo y la concisión con que logra presentar una extensa galería de personajes, y también por la manera en que el narrador está contando este relato.

 

Leer con placer y disfrutar el placer de leer es, a mi juicio, una de las maravillas que nos regala la intimidad. En la intimidad el humano ejercita la libertad casi a plenitud. Las buenas novelas, cuentos, ensayos adornan la intimidad y dan placer. Leer, aun hoy,  inmersos en el mundo de la electrónica y el lenguaje visual, es de las mas útiles y bellas conquistas del género humano.


Lean UN TOQUE DE MELANCOLÍA. Léanla toda, de cabo a rabo, de principio a fin, porque esta historia sobre un grabado de Durero, titulado  MELANCOLÍA  2, es una genuina historia de intrigas, enigmas y elucubraciones que va a enriquecer su intimidad.

 

 

moya

valencia

2014

 

 


































jueves, 20 de marzo de 2014

AYÚDANOS SAN JOSÉ, AYÚDANOS. (DIECIOCHO)



OTRA VEZ AL CAMINO. EL VIEJO Y TRILLADO CAMINO



María salió a las 11 de la mañana con su perrita Juno. Los animales miccionan  y defecan cada día. Los dueños sacan a sus mascotas para que orinen y caguen todos los días. 

María sale a las 11 de la mañana con su perrita y pasea frente al edificio donde vivimos. Dos motobanquistas se detienen y le preguntan por una dirección. Ella, cristiana de dar, dice la solicitada dirección. Uno de los malandros la aprisiona por detrás y la empuja contra un muro. El otro malandro le arranca la cadena con su dije. La cadena se clava en la piel del cuello antes de reventar por el eslabón más débil, como toda buena cadena debe hacer.

Otro empujón para que pierda el equilibrio. El dolor en la espalda y los brazos. El verdugón del cuello con su ardor creciente. El miedo y la cólera.

"Me asaltan, auxilio, malandros, no me empujes cabrón. Ladrones por eso hay que seguir haciendo guarimbas y barricadas. Vagos, cabrones voy a llamar a la policía..."

María ha gritado y se ha rebelado hasta el límite de sus fuerzas. Su cólera infinita no le llena la boca de insultos sustanciosos, bien  soeces. Nunca dice malas palabras. Carece de la práctica necesaria para ofender con eficacia a un ladrón drogadicto hijo de puta.

Ella ha tenido la rapidez necesaria para discernir que no debe sacar su blackberry de última generación. El celular está oculto en un bolsillo trasero del pantalón que carga.  Si exhibe el teléfono comete un grave error, porque le arrancan la mano y hasta la matan.

Los ladrones se alejan en su moto. María está rodeada por el silencio de la media mañana. Su perra adorada no ha emitido ni un solo ladrido.

Los vecinos que viven en la avenida Pocaterra, los moradores de El Trigal, los habitantes dela ciudad de Valencia, los miles de millones que pueblan al mundo, las policías, los ejércitos,  los  centenares de dioses que habitan las moradas olímpicas, todos todos son inútiles testigos siderales.

 

Es la segunda vez que atracan a María en nuestro barrio. Las dos veces mientras vigilaba la micción y la defecación de su perrita Juno.

Su perrita ha sido responsable, quizás sin saberlo, de que le hayan robado varios miles de Bolívares en oro y piedras. Le han robado también buena parte de su historia, un trozo de sus recuerdos familiares, muchos símbolos de el cariño de su padre, su madre, el marido, sus seres queridos.

 

En un contra sentido frustrante, Rogito y yo nos alegramos hasta las lagrimas porque los malandros no le hicieron daños irreparables, vaya,  que no le dieron un balazo o dos o tres o cuatro balazos,  según el nivel de droga que tuvieran durante el asalto.

 

Que  frustración y pérdida del amor propio y el orgullo humano ha de tener una sociedad,  donde sus miembros se alegran porque no los matan. Que me violen sí, que me roben mis pertenencias sí, que me ultrajen pasa, pero, por lo menos, que no me maten.

 

Fue el día de San José, dos días después de la caída de las barricadas luego de un mes de protestas. Un mes de muertos, destrozos, combates callejeros.

¿San José no sabe que hay un peo enorme en Venezuela?  Sus asesores o familiares no le informan de la crisis que estremece a Venezuela?

 

San José, compadre,  hace años protesta tu grey, inútilmente,   por la inseguridad en que vivimos,  cada día,  los corderos hijos de tu Señor.

 

San José, panita, hoy volvió a prenderse el peo por lo de el Alcalde de San Diego. La candela nos rodea y nos acosa el miedo. Vela por tu pueblo de San Diego, por el de Valencia. Mándale un rayito aunque sea a los malandros, a todos los malandros. Un mínimo rayito que los parta en dos.

 

Luego no quieren que uno grite y proteste.

Coño, compadre, es que no escampa.

 

 

moya

valencia 2014






























lunes, 17 de marzo de 2014

EL MUERTO ES INOCENTE (DIECISIETE)


EL CAMINO DEL OLVIDO

 

El oficial de la Guardia Nacional murió  como  consecuencia de las protestas en contra del gobierno de Nicolás Maduro. Mas o menos así escriben en el generador de caracteres de CNN en Español.

 

En la noche de ayer fue asesinado un oficial de la Guardia Nacional Bolivariana. Un disparo de un francotirador al servicio de las fuerzas fascistas acabó con la vida del combatiente en la ciudad de Maracay, estado Aragua, en la República Bolivariana de Venezuela.

De esta forma redacta su información el Canal Venezolana de Televisión, señal televisiva al servicio de la Revolución Bolivariana.


Quién mata y porqué, quién sale a la calle a manifestar y porqué, quién muere y porqué. Qué le han hecho a mi amigo y compañero de ideas y acciones y porqué. Los agresores de mi amigo son  mis enemigos.

Los amigos se quieren a pesar de sus defectos, no por sus virtudes  decíamos cada día en mi época universitaria.


Generalmente padecemos una predisposición a defender al más débil, al número  menor, al bando minoritario en la reyerta. Cuatro contra uno es un abuso. El tipo de seis pies de estatura y doscientas cincuenta libras es un abusador. Cincuenta perros de una manada, contra un búfalo solito, que se defiende sin la menor oportunidad de éxito.

 

La razón brilla por su ausencia. Discernir sobre la justicia y su lugar en la contienda no es obligación del espectador. El que narra lo sucedido huye de la lógica con asco y sumerge su corazón en el amor y la fidelidad debida a su compañero y amigo.

 

La razón es un arma temible contra las batallas humanas. Dos disparos de razón Calibre 45 mm son capaces de acabar con una buena guerra. 

 

Entonces, envueltos en las más diversas pasiones, defendiendo las más hermosas ideas, nos vamos llenando de heridas y de muertos.

 En honor de los muertos y para lavar su sangre gloriosa, combatimos al adversario con saña y nuevas heridas y nueva sangre lava los viejos ultrajes y fructifican y se multiplican los nuevos héroes llenos de odio al enemigo otro, ese que también sangra y combate con saña contra mi o contra el otro, así hasta el infinito.

 

De la mano de esta sin razón llegamos a el oficial muerto;  llegamos hasta el joven estudiante muerto; llegamos hasta el espectador neutral matado por error.

 

Definitivamente, en su inmovilidad, en su insensible quietud, a mi humilde entender, el muerto es inocente.

 

moya

valencia

2014

 

 

 

 








 








  


















sábado, 15 de marzo de 2014

CRÓNICA FUERA Y DENTRO DEL GHETTO (DIECISEIS)



SE ACABÓ EL GHETTO. LLEGARON LOS ALLANAMIENTOS.

 

El Señor Maikel y yo vamos a Maracay. Desde ayer tenemos muchos caminos nuevos en las viejas calles de El Trigal.

La Guardia Nacional, la Policía, brigadas de obreros de la alcaldía están trabajando desde la madrugada destruyendo las barricadas. Camiones y camiones de escombros van rumbo a los basureros.

 

Cuando la Alcaldía y la Gobernación eran de los Salas Romer los empleados vestían uniformes color amarillo.Las bolsas para almacenar los desperdicios eran amarillas. 

 Cuando el General  bolivariano Acosta Cárlez,  de cuyo nombre no quiero acordarme, tomó el poder,  los empleados de la Gobernación vestían uniformes color bermellón. Pintaron de bermellón las paredes y los muros de la casa del Gobernador. Los muros y las paredes estaban pintados de amarillo, el color del partido de los Salas Romer.  

 Cuando Parra, el ingeniero ladrón, ganó la alcaldía  los empleados fueron vestidos de rojo, rojos rojitos. Los carros y vallas de la alcaldía fueron pintados de rojo, rojo rojito. 

 Cocciola, de antecedentes italianos, ganó recientemente la alcaldía y los empleados visten uniformes de un color azul celeste simpático.

Por mi madre que parecen muchachos irresponsables en sus actuaciones y comportamientos grotescos y tontos. Dios los perdone, yo no puedo.


Han levantado las guarimbas y las barricadas principales. Podemos circular con cierta facilidad. Escucho la fricción de los cauchos sobre el asfalto porque renace el tránsito automotor. 

Por cierto, han desaparecido las motos, las de la oposición y las del gobierno. Pongo atención y no escucho disparos o explosiones.


Estábamos en Maracay,  escribí ya en esta crónica,  y yo esperaba a Moreno para una reunión de trabajo. María se comunica conmigo y me dice "están allanando el apartamento de Maikel, son muchos, de uniforme negro, creo que deben regresar urgentemente".

Mientras escucho a María miro  hacia el estacionamiento y veo al Señor Maikel que habla por su celular.

"La guerra llegó a nuestro edificio", pienso. También pienso en lo que le espera al pobre Maikel. Estoy seguro que no van por él, van por el hijo mas joven.

Moreno comprende inmediatamente la urgencia del suceso y suspende la reunión. Tiene palabras de consuelo y solidaridad.

Yo conduzco el Mazda. Sé lo importante que es llegar a la ciudad de Valencia en el menor tiempo posible. Ciento treinta, ciento cuarenta volamos por la autopista despejada.

Hago historias de cuando estuve preso una cosa es con guitarra y otra cosa es con violín la invasión de los hombres del poder en la sala en los cuartos metidos en los papeles descubriendo sospechas preguntan inoportunos sobre pormenores olvidados embarazosas nuestras respuestas nos vamos quedando sin tiempo  y luego nos montan en un auto cuyas puertas no se abren por dentro. La puerta de la celda tampoco abre por dentro.

 

En Valencia, en el edificio allanado me espera María. Ya se han ido los funcionarios del CICPC. Fueron muy decentes, no hubo excesos ni gritos ni abusos. Se llevan al muchacho del Señor Maikel. Se llevan las computadoras y las cámaras de filmación con otras muchas pertenencias de la familia. Los padres van luego hasta el lugar donde han llevado al hijo.

 

Los vientos de cuaresma levantan columnas de cenizas en las esquinas donde el fuego ardió por días sobre las barricadas. Esta Semana Santa viene cargada de nubes oscuras, iguales y diferentes a las nubes oscuras de las barricadas. El Ghetto ya no existe, es humo del tiempo, recuerdos y anécdotas.  !Que no se instalen entre nosotros las consecuencias  amargas  de la violencia.



moya

valencia

2014

 

 

 

 


















































jueves, 13 de marzo de 2014

CRÓNICAS DEL GHETTO (QUINCE)


DECLARACIÓN ASOMBRADA.



Cualquier persona que circule por las calles de la ciudad de Valencia, de la República Bolivariana de Venezuela arriesga su vida. 

Puede que no arriesgue toda la vida, cierto, pero arriesga gran parte de ella, lo que han dado en llamar ser herido, contuso, grave, estado crítico y otros eufemismos.

La persona en cuestión deja, tristes y para siempre, a sus familiares. 

Hoy, este jueves de marzo, certifico que todo cuanto digan los de un bando o del otro, son mentiras que se amontonan sobre otras mentiras.

Certifico desde el primer escalón de esta guerra, desde el borde delantero, desde la trinchera rodeada de guarimbas y barricadas, que en esta ciudad de Valencia la vida y la supervivencia son una casualidad sin valor alguno.

 

Se acerca una motocicleta con dos tripulantes, ¿serán extremistas?¿serán consumidores desesperados buscando leche, aceite, una medicina, una bolsa de hielo?. 

Un celular, tres celulares, cien celulares, llenos de luces en sus  pantallas, saturados de  hombres y mujeres que gritan, huyen, persiguen.

De la mañana a la noche escucho las explosiones lejanas, íntimas, numerosas, solitarias. De la mañana a la noche el silencio anti natural de las avenidas y calles desiertas.

 

Necesito soñar. La realidad es una daga que amenaza.



moya

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2014


lunes, 10 de marzo de 2014

CRÓNICAS DEL GHETTO (TRECE)


LA MARAVILLA DEL DÍA DESPUÉS


Un señor   trota,  vestido con atuendo deportivo,  lleva en la mano derecha una botella plástica de Gatorade y escucha música barroca en su MP3.  Viste  deportivamente y salta y evade el  humo y las moscas de la barricada mayor de la Avenida Alejo Zuloaga.

Tres mujeres jóvenes hacen ejercicios asiáticos, de contemplación, perfeccionando su mundo interior

en el parque situado frente a la iglesia Santa Rita. Se ven pequeñas, mínimas ellas tan delgadas y tan solas en el enorme parque despoblado.

En la cancha de basquet han puesto una mesa y juegan dominó cuatro señores de la tercera edad. Es un dominó de corte ajedrecístico, sin ruido, introspectivo.

Las mesas de la panadería y de la pizzería están ocupadas por más de un centenar de clientes. Consumen y combaten al gobierno de Maduro, elaboran estrategias sociales, desmesuran cualquier información. Se ingestan de hipérboles.

Ruidosos, dos hombres y tres mujeres caminan por la Avenida Pocaterra. Cargan diez cervezas. Son precavidos y llevan, segura, la ración de repuesto. Es lunes, lunes de Cuarentena, lunes de enorme conflicto social. Quién sabe si es un buen lunes de cerveza.

El  de la patineta pasa junto a mi, melena al viento. La muchacha le sigue veloz, delgada, toda tatuada, de pelo corto y rostro agrio. Se alejan en sus patinetas.

Los Testigos de Jehová trabajan en la obra y presionan los timbres de las quintas y los edificios anunciando el Armagedón. Parecería que tienen razón.


Es el mundo que veo y me rodea en mi ajetreo de hoy. En el final de la Avenida Mañongo todo el día ha habido encuentros de la guardia nacional y los opositores del Chavismo. Sé que hay heridos y he visto y sentido el humo glauco de los lacrimógenos.

Conviven dos combates que parecieran excluyentes o antitéticos. Conviven dos formas de sobrevivir, o mejor, de luchar por la vida, o mejor aún, de vivir la vida y de morir la vida.


Donde vivo actualmente, testigo asombrado y doloroso, hay tanto peligro que María y yo llevamos tres días intentando contratar a un mecánico de refrigeración que nos arregle la nevera de la quinta  del Tío Tony que se dañó.  Se niegan a entrar  a El Trigal.  Temen quedar dentro y temen que les vayan a quemar sus vehículos de trabajo o temen quedar atrapados entre dos fuegos. 

 

Estoy preocupado. No había tomado verdadera conciencia del riesgo. Rogito llegó casi de noche del trabajo, él sigue siendo el que sufre mayor cuota de peligro.

 

Las palabras son rocas que caen al mar.

 

 

moya

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2014

 

 

 

 

 

 

 

 































viernes, 7 de marzo de 2014

CRÓNICA FUERA DEL GHETTO (ONCE)


RECORRIDO,  OBLIGADO, DE SUPERVIVENCIA COMERCIAL.



Salimos vía Avenida Zuloaga hasta las canchas de basket y luego  Autopista Nacional. Vías despejadas. Un camión o gandola quemado cerca del acceso al gran Centro Comercial Zambil. 

Aire fresco y sol de verano. Enorme fila de clientes a lo lejos esperando la apertura de otro centro comercial cuyo nombre no recuerdo.

Viajamos libremente.  Vilbao y yo en el viejo Lumina. Tengo encuentro importante con mis jefes en Maracay. Estamos obligados a pensar en el futuro.

Allá en la variante intercomunal San Diego y Autopista Nacional, junto a un elevado en construcción, vemos los restos de una barricada con señales de incendios de cauchos y madera. Carros de la guardia nacional, cargadores frontales, una grúa, dos camiones cargados de escombros  que se alejan lentamente.

Despejar esta vía ha sido un trabajo duro y costoso, no me cabe dudas. Despejar las barricadas, las guarimbas y obstrucciones de todo el país va a costar millones, y mucho tiempo.

Hasta Maracay, hasta el Centro Comercial 19 de Abril, ha sido el viaje a otro mundo. La ciudad vive una mañana de verano y calor aparentemente normales. Los comercios están abiertos y veo clientes.

El Señor Moreno y el Señor Antonio trabajan, trabajan, trabajan. 

Para llenar mi tiempo y espantar el aburrimiento converso con dos señoras que viven en La Victoria. Salieron en su camioneta y el viaje fue tranquilo. Ambas escogen mercancía al mayor para sus tiendas. Hubo un par de peos allá pero hoy todo estaba tranquilo.

 

Nos reunimos los interesados en la oficina de el Señor Moreno. La reunión es agria. Nos acusamos mutuamente, como Maduro y López. Estoy al construir mi propia barricada y largarme hacia mi cueva lejana allá en Valencia.

Finalmente conseguimos acuerdos e intereses comunes. Vamos a trabajar para sobrevivir. Pienso que nosotros cuatro somos más racionales que nuestros gobernantes.

 

Las dos de la tarde.  Rodamos velozmente hacia nuestras querencias. El Lumina se apaga cada cinco kilómetros. Ni Vilbao  ni yo tenemos la más puta idea de qué coño le sucede al maldito carro. La autopista despejada, acuerdos de trabajo conseguidos, tranquilidad circundante y este vehículo pendejo quiere jugarnos una broma macabra.

Logramos llegar a Valencia. Logramos entrar a la estación de servicios de El Trigal. Pelamos la calle de acceso que sube hasta el cerro y nos lleva a nuestro hogar dentro de el Ghetto.

La maldita tranca y el verano y el Lumina se apaga y se apaga. La tarde va llegando. Con la tarde aumenta el peligro de enfrentamientos.

 

Uno se acostumbra a todo en la vida. Resulta que añoramos nuestro Ghetto y la mesa en la panadería y hasta las explosiones lejanas que hoy no se escuchan.

El recorrido extra territorial ha sido muy aleccionador.  No es toda Venezuela la que protesta, ni siquiera es la mayoría.  Somos parciales en nuestras valoraciones, uno juzga por lo que ve y siente, incluso, nuestros juicios se contaminan con nuestros deseos.  Porque en este mundo sin par, nada es verdad ni es mentira, todo es según del color, del cristal con que se mira.

 

moya

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2014






















miércoles, 5 de marzo de 2014

CRÓNICAS DEL GHETTO (NUEVE)


¿EL SILENCIO DEL MORIBUNDO?


Cuando no escucho ruido en la Avenida Pocaterra, ésta que se alarga bajo mi ventana, siento frío y me abrigo para salir al balcón. No hay circulación de automóviles. Es miércoles.

Cuando escucho el tableteo de las motos con sus aceleraciones nerviosas y  siento y veo a las parejas de motobanquistas que cargan morrales delanteros, y se alejan y cruzan, y pasan si quieren pasar y llevan en sus cabezas una vaga astronomía de pistolas inconcretas,  como fantasmas negros,  siento frío, me abrigo, y no salgo al balcón. Oculto en el balcón, recuerdo a Federico García Lorca y sus metáforas encendidas evocando el peligro de La Guardia Civil Española, con sus capas oscuras y su licencia para matar. Ellos eran fantasmas de a caballo. Ahora son ángeles de la muerte en veloces motos escurridizas.

Se supone que hoy se inician nuevamente las clases en todo el sistema nacional de enseñanza. Escuché al ministro cuando lo anunciaba en rueda de prensa. Pero el presidente había dicho que el luto era de diez días sin clases y otras restricciones. (Escucho sirenas lejanas, se acercan.)

Ayer hubo una marcha en la ciudad de Valencia. Marcha de recorrido muy largo y ruidoso, era una marcha de vehículos automotor.

Regresan las morochas del ingeniero.  Son bellas las jimaguas hijas del ingeniero. Andan por el sexto grado o primero de bachillerato, no sé bien.  Fueron al Liceo y las regresaron. No hay alumnos, muy pocos,  y pocos maestros.

En Valera asaltaron un centro comercial. En La Guaira, estado Vargas, una fila humana de tres o cuatro kilómetros  protestando por el desabastecimiento. En Caracas, fue en la madrugada,  cuando un grupo de jóvenes cerraron una vía y tuvieron peo con la policía. 

La red social distribuyó un video del allanamiento  realizado en un edificio  por la guardia nacional para apresar a un joven en short y zapatos deportivos. El número de efectivos que se ven en el video alcanzaba para tomar Miraflores, es un decir.  El joven del short y los zapatos deportivos puede que quizás tal vez a lo mejor quien sabe era muy peligroso.

Anoche fui al terminal de ómnibus a recoger a un amigo que venía de Barquisimeto, estado Lara y el terminal estaba suave, cómodo. Ni vacío ni lleno. Ayer era el regreso de los temporadistas de los carnavales y del asueto que dió el gobierno. Realmente no vi entusiasmo.

Hoy es un día de tristeza y recogimiento para los Chavistas. Hace un año murió su líder. Habrá actos de conmemoración. La oposición está llamando a manifestarse nacionalmente.

El Chavismo realiza un desfile militar que muestra el poderío bélico de la República Bolivariana de Venezuela. Asisten muchas delegaciones. Delegaciones de los gobiernos de El Caribe. Delegaciones de los países de América del Sur.

El General Raúl Castro llegó para participar en el desfile y la velada solemne en memoria de Chávez. Filman el recibimiento en el aeropuerto. Hay una toma abierta donde se ven las banderas. Izan la enseña nacional de Cuba. Se desamarra el nudo y la bandera rueda poco a poco enredada en el asta. La cámara regresa a los presidentes. El locutor narra incoherencias aturdido por la sorpresa. ¿Fue casualidad?¿Fue negligencia?¿Fue sabotaje?¿Fue premeditación?

Las barricadas siguen obstruyendo las calles. Sé que los líderes de la revuelta han ordenado que si las abren los opositores del gobierno, o los ciudadanos comunes,  los opositores  contra el gobierno las cierren nuevamente y se oculten para evitar los enfrentamientos. 

(Ya no escucho las sirenas. Silencio en la Pocaterra. El canto de muchos y diversos tipos de pájaros es notorio. Son pájaros reales, no como los pájaros imaginarios que invaden y entorpecen las meditaciones de algunos funcionarios públicos.)

Escribo que continúan las barricadas, pero su mal olor por la basura putrefacta, creo que se mezcla con el olor triste de su propia destrucción. Parecen moribundas. Puedo equivocarme. De regreso de la Avenida Bolívar, a donde habíamos ido para sacar un poco de dinero del banco, nos sorprenden manifestantes que están cerrando nuevamente las vías. Así que a lo mejor me equivoco y vuelve a coger fuerza la protesta social. He dado tantas vueltas por calles, callejones, vías de servicio, caminos de tierra y cesped para llegar a un lugar solamente, que pienso con terror en un enfermo de la familia. Si necesita asistencia médica de urgencia se me muere el pariente o me muero yo.

(En la mañanita, temprano, sale  Rogito para el trabajo. Huele bien acabado de bañar. Huele a 28 años, huele a sangre joven. Hasta que timbre que ha llegado a la fábrica, allá por la calle Navas Espínola, no respiramos ni María ni yo. Hay detenciones y requisas y los videos en las redes sociales son muy elocuentes, muy dramáticos. Mi peligro cien veces por el de él, mi sangre mil veces por la de él.)

Tengo que conseguir lubricante 20W50 a como de lugar para que el Century pueda continuar trabajando.

Ya esto lo he escrito en otra crónica pero no se resuelve el maldito lubricante, bueno, la leche tampoco, ni la Harina Pan, ni el aceite.

María me lee mensajes de la oposición pidiendo que no vaya ningún venezolano al trabajo, que cierren las fábricas para acabar de tumbar al gobierno.

Entonces el viaje de Rogito es doblemente peligroso. Si  es el gobierno,  pues por joven y sospechoso. Si son  los opositores, pues por rompe huelga y chavista.

Desdichados los Rogitos, que de ellos será el reino del peligro.

Mientras, la culpa, la maldita culpa, como dice el magnífico  Dúo Buena Fé,  no la tiene nadie.


moya

valencia

2014